miércoles, 23 de diciembre de 2009

LARGOS INVIERNOS DE AGUA

Manuel Orta en las sevillanas didicadas a su madre nos habla de "largos inviernos de agua, mi padre estaba parao.......", esto mismo que refleja Manuel Orta, lo tenemos en nuestros recuerdos de pequeños los ciudadanos palmeños. Temporales de agua que duraban casi todo el invierno y que de cuando en cuando a nuestro rio Genil se le hinchaba el cauce e inundaba las huertas, las famosas "arriadas" que despues servían como punto de referencia para nuestra memoria colectiva, como la gran riada del 63 (1963) y otras a las que mi memoria no alcanza.
Las riadas eran algo excepcional y tenía que tirarse muchos días lloviendo bastante para que estas se produjeran, por eso servían como punto de referencia en la memoria colectiva de los palmeños y sobretodo de los hortelanos. Lo que no es habitual es lo que está pasando de unos años para acá, que en cuanto llueve tres días seguidos o menos, el agua inunda las huertas hasta puntos donde dificilmente había llegado nunca, salvo en contadas riadas, con el consiguiente perjuicio económico para sus moradores y propietarios.
Como se explica que antes, con bastantes menos pantanos que retuvieran agua, para que se produjera una riada era necesarios un gran número de días de intensas lluvias y ahora a las primeras de cambio el agua llegue a altísimas cotas. ¿Quienes están haciendo un mal trabajo?, los pantanos nos avisaban de que estaban a un 30 % de su capacidad ¿tan pronto llegan a una linea de peligro para que tengan que desembalsar? ¿ A quien o a quienes habría que poner de rodillas sobre garbanzos hasta que se fuera el agua de las huertas?, porque no es la primera vez que pasa y según se ve seguirá pasando. ¿Somos tan tercermundistas como para no poder evitar estos desmanes, que yo creo que no son naturales?.
Todo esto pasa por la permisividad de nuestras autoridades ante los propietarios, al consentir que se obstruyan arroyos, que se roturen los terrenos del río hasta las mismas orillas y sobretodo que se construyan muchos pantanitos particulares, que empiezan a retener agua y que sus propietarios cuando se ven con esta al cuello la sueltan de sopetón, por lo que la única explicación lógica a muchas de las preguntas anteriores es que últimamente no sufrimos riadas o "arriadas", sino pantanadas o "negligenciadas". Eso sí, los únicos que parecen disfrutar con estos sucesos son los de ¿Protección Civil? cochazo arriba y cochazo abajo durante estos días y una aclaración: el motivo de que lo de Pretección Civil vaya entre interrogantes, se lo pueden preguntar a los vecinos de la Graja, por la actuación que tuvieron sus miembros en la anterior pantanada.

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